Hoy ha salido un artículo en El País titulado ‘¿Mujer o Ingeniera Informática?’. Tengo muchas opiniones sobre este tema, y de hecho es algo que he hablado y hablo con frecuencia con mis amigos y compañeros de clase y de profesión, por lo que he tenido la oportunidad de conocer muchísimas opiniones. Siempre he querido escribir un post sobre este tema, pero nunca sé por dónde empezar, ya que sé que escriba lo que escriba, mucha gente va a estar en desacuerdo. Opinar de estos temas públicamente da miedo, por lo que puedan pensar o lo que te puedan decir. Sin embargo, esta semana recibí un mensaje privado por twitter que me emocionó muchísimo ❤️ relacionado con esto, así que he dicho, ¿por qué no?

En realidad he pensado que lo mejor que puedo hacer es contar un poco mi experiencia personal, que espero que por lo menos resulte entretenida :)

Me metí en informática de casualidad, no había programado una línea de código hasta los 18 años ni había formateado un ordenador. No todos los grandes cerebros programadores llevan programando y desmontando ordenadores desde los 10 años. Puedes empezar con 10, 18 o 45. Sí que utilizaba mucho el ordenador: para escribir, para dibujar, hasta hice un pequeño juego en power point utilizando hipervínculos entre diapositivas (sin yo saberlo, fue mi primer algoritmo). En el primer examen de programación saqué un 0, pero a pesar de eso, recuerdo lo mucho que me divertí. Programar molaba mucho.

En primer año, en mi horario de clases, yo era la única chica en el 85% de las asignaturas. Tenía dos compañeras que estudiaban la doble titulación matemáticas e informática, que son increíbles, y con las que sigo en contacto. También tenía compañeros de todo tipo. De todos los estudiantes de todos los cursos de informática con los que compartía la facultad, ¿de verdad alguien puede creer que todos fueran iguales o cumplieran un mismo estereotipo? En segundo año decidí cambiar de carrera, ya que descubrí que existía un grado universitario llamado Ingeniería Multimedia en Alicante que me llamaba muchísimo más la atención.

Muchos compañeros se sorprendieron de que me dejara la carrera ‘con lo bien que iba’, pero no la estaba dejando, sólo estaba pivotando. En esta carrera había un porcentaje femenino mucho más alto, tal vez por cómo se publicitaba la carrera. Y de hecho, cada año aumenta el número de mujeres. En cualquier caso, ¿sabéis qué? No noté ninguna diferencia. El trato con mis compañeros y compañeras era el mismo que cuando yo era la única mujer en clase. Obviamente, al ser una carrera con una rama orientada al desarrollo de videojuegos, vas a encontrarte con mucha gente fan de los videojuegos, pero no sé, tiene sentido. Sería como estar en una clase de filología y decir (ejemplo dramático): ‘uf, es que aquí la gente es súper rara, no para de leer’. En general, la gente elige una carrera por vocación.

He ido con grupos de trabajo formados íntegramente por mujeres, grupos equilibrados, y grupos en los que yo era la única chica. En todos, el éxito del mismo no depende el género de sus integrantes, sino de las habilidades de los mismos. La verdad es que contar esto me resulta muy raro porque creo que es bastante obvio.

Como siempre me ha gustado mucho lo que he estudiado, siempre he estado agustísimo, como pez en el agua. Ha habido asignaturas mejores que otras y profesores mejores que otros. Supongo que como en todas las carreras, ¿no?

Cuando estaba de Eramus en Austria, éramos como máximo 3 mujeres en la clase. Una noche salí de fiesta con los compañeros y con uno de los profesores. Uno de ellos, con el que más amistad hice, organiza actualmente eventos y está muy concienciado con la diversidad en las disciplinas STEM, y aprovechó la ocasión para hacerme preguntas (me encanta la gente que habla abiertamente y se atreve a preguntar). Me dijo, ¿cómo te sientes siendo la única mujer? ¿Te sientes incómoda con alguno de nosotros? ¿Alguna vez te has sentido incómoda en la carrera? ¿Alguna vez te has sentido discriminada? La gente sabe que tienes novio y que estás rodeada de veinte hombres, ¿te importa lo que piensen? ¿qué opina tu novio?. Estuvimos hablando un buen rato, fue muy interesante. En resumen: no, nunca me he sentido discriminada ni incómoda. Nunca me han dicho que por qué estoy rodeada de muchos hombres ni de muchas mujeres. Ni mi familia, ni mis amigos, ni mi novio, ni nadie. Y si alguien lo piensa o lo critica, ése es su problema.

Comencé a trabajar al poco tiempo de acabar la carrera. Está claro que el entorno profesional no es lo mismo que el entorno estudiantil. Siempre hemos sido menos mujeres que hombres, y de hecho, he coincidido laboralmente con muy pocas desarrolladoras/programadoras. Eso me sorprende, porque conozco muchas mujeres que han acabado la carrera, pero no tantas que sigan desarrollando. En definitiva, cada uno tiene que encontrar su camino. El mío es el desarrollo front end, y a pesar de que es un puesto de programación, sí que es cierto que mucha gente me incluye en listas de twitter de diseñadores o da por hecho que me dedico al diseño. Quitando esto, que es más un asunto ‘visto desde fuera’, lo que me interesa contar es la experiencia ‘vista desde dentro’.

A día de hoy, nunca me han juzgado en una entrevista u oferta de trabajo por ser mujer. En una ocasión, sí que me dijeron: ‘eres programadora y mujer, eso es algo que no se ve mucho’. Sí, es cierto, estadísticamente es así hoy en día. Preferiría que no lo hubieran dicho, pero es una muestra de cómo es la situación actual. Con respecto a los compañeros de equipo, siempre ha habido buen rollo. Me resulta chocante que al principio, es cierto que compañeros (hombres) me han mirado antes de hacer alguna broma o que han dicho frases como ‘iba a decir algo, pero me callo porque está Elena delante’. Yo siempre insto a que digan lo que tengan que decir, esté yo o no. Es como un miedo inicial a no saber cómo voy a reaccionar. No sucede tan descaradamente si el ‘nuevo’ es un hombre, pero también pasan situaciones similares. Incluir a alguien nuevo en un grupo que ya lleva mucho tiempo trabajando conjuntamente y que tiene sus bromas internas, su ‘jerga’, es un proceso que requiere tiempo.

En general, siempre he hecho amigos y amigas, más allá que compañeros de trabajo, en todos los sitios donde he estado. Al fin y al cabo, acabas pasando muchas horas trabajando y conviviendo (porque trabajar implica convivir, de alguna manera) con un grupo reducido de personas. Eso siempre, en cualquier disciplina, hará que salten chispas y que surjan bonitas amistades. He tenido momentos de desternillarme de risa en la oficina. He tenido discusiones sobre temas súper interesantes. He hablado con mis compañeros (hombres y mujeres) de la menstruación con total normalidad, que es un tema tabú en la sociedad actual, y no tiene por qué serlo. No escondo el tampón como si fuera el más misterioso de los secretos cuando lo saco del bolso para ir al baño. No sé, mis compañeros también tienen hermanas, primas, novias, amigas… Me encanta sacar esto porque seguro que hay alguien que se escandaliza 😁.

La verdad es que me sorprende mucho cuando leo artículos, cuando leo comentarios machistas en twitter, porque me doy cuenta que la mayoría de comentarios negativos y estigmatizados vienen de fuera. De la publicidad, de los medios de comunicación, de las empresas y de la gente que no vive desde dentro la experiencia.

Desde luego, el hecho de que se estén creando movimientos para crear referentes femeninos en disciplinas STEM no ha aparecido por casualidad. Hay diferencias, está claro. Si durante años muestras anuncios de juguetes en los que ellos pueden construir cosas alucinantes y ellas peinar a sus muñecas, a la hora de elegir a qué dedicar tu vida es normal que sientas esa presión social. No es normal que una mujer escriba un tweet diciendo que este año no ha habido mujeres en los premios nobel y se le lancen al cuello.

Por otro lado, quiero mencionar el tema de las ‘oportunidades a mujeres’ o en favor a la diversidad. En este caso, en muchas ocasiones tengo sentimientos encontrados, porque a veces no sé si una empresa/evento/curso da oportunidades exclusivas a mujeres (descuentos, becas, plazas extra) para fomentar la diversidad o bien para mejorar su imagen pública o incluso por temas económicos. Muchos compañeros (hombres y mujeres) se han quejado de esta llamada ‘discriminación positiva’ ya que para ellos fomenta la competitividad y el sesgo de género. Me parece una opinión aceptable. Personalmente, yo estoy a favor de este tipo de iniciativas, porque sea por la causa que sea, está claro que la balanza está desequilibrada. Pero eso no es lo peor, es que este desequilibro se produce por una errónea percepción de lo que es en realidad. Yo quiero que se vea desde fuera lo que yo siento desde dentro: que es un entorno amigable, muy creativo, formado por multitud de personalidades distintas y además, muy abierto. Existen muchísimos eventos tecnológicos, cada vez más, y cada vez más inclusivos. Hay un concurso para colegios muy interesante de la Universidad Pompeu Fabra, llamado wisibilízalas, cuyo objetivo es dar visibilidad a mujeres. Echadle un vistazo, creo que la idea mola.

Para ir acabando, conozco muchas mujeres programadoras, ingenieras, desarrolladoras, informáticas… Hay muchísimas, en serio. Hay más hombres, sí, pero eso no debe de eclipsar a nadie. Conozco mujeres que se dedican al mundo de la robótica, al desarrollo de servidores, a análisis de datos, a QA, al diseño y desarrollo web y de aplicaciones, a la seguridad informática, a la educación online, a los gráficos por computador, realidad aumentada, realidad virtual, videojuegos… De verdad, ¡conozco muchas! Sólo investiga un poco en redes sociales, en twitter, en github. Nunca lo hemos tenido tan fácil para encontrar referentes.

Tengo muchos referentes masculinos y femeninos. Seas hombre o mujer, simplemente, dedícate con pasión a lo que te gusta. Sé un buen compañero de trabajo. Sé un buen profesional. Lucha por mejorar profesionalmente, por conseguir una conciliación entre tu trabajo y tu vida, ya que al final, son la misma cosa. Si estás pensando en estudiar ingeniería informática o una carrera similar, desde mi experiencia personal te digo que vas a encontrar un mundo lleno de posibilidades, de gente a la que generalmente le encanta compartir, gente creativa. No te llevarás bien con todo el mundo porque precisamente hay perfiles muy distintos y es imposible encajar con todos. Elige esta carrera para pasártelo bien, hay muchas ramas en las que puedes acabar, y va a haber muchas más. Y si no te gusta, tal vez aún no has encontrado tu vocación y tengas que seguir buscando, tampoco pasa nada, no puedes saberlo hasta que no lo pruebes.

Podría alargar el post mucho más ya que me dejo muchas cosas, así que si quieres hablar del tema u opinar, coméntalo, mándame un email o escríbeme por twitter 😙.

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